Ella Fue A Un Ultrasonido De Rutina Y Los Doctores Descubrieron Algo Inaudito.

Keri McCartney tenía 23 semanas de embarazo cuando fue a una ecografía de rutina.

Pero su visita pronto se convirtió en una pesadilla.

El ultrasonido evidenció un gran tumor creciendo en su bebé.

Ese día solo estaban buscando saber el sexo del bebé.

Esta situación era tan poco común, que los médicos decidieron hacer una cirugía prenatal.

La bebé solo tenía 10% de posibilidades de sobrevivir.

"No sacamos al bebé completamente del útero porque queremos que el cuerpo de la mamá piense que todavía sigue allí".

Lo que los médicos hicieron fue sacar parcialmente a la bebé, removieron el tumor y la devolvieron al vientre hasta que naciera.

La bebé nació sana y salva, con una pequeña cicatriz en su espalda. Los milagros existen.

F: Aol